

El pívot de los New York Knicks, Mitchell Robinson, está decidido a jugar en las próximas Finales de la NBA a pesar de un reciente contratiempo. Robinson se rompió el dedo meñique apenas unos días antes del crucial Juego 1 programado para el 3 de junio y ya ha sido sometido a una cirugía para tratar la lesión. Independientemente de la situación, Robinson tiene la intención de salir a la cancha con una férula protectora en su mano, según informó Shams Charania de ESPN. El momento de la lesión sigue siendo incierto, pero se especula que ocurrió durante la dominante victoria de los Knicks sobre los Cleveland Cavaliers el lunes, una victoria que aseguró su lugar en las Finales. Mitchell Robinson entra en la agencia libre este verano, pero todas las indicaciones apuntan a que se quedará en Nueva York en el futuro previsible. A lo largo de estos playoffs, Robinson ha demostrado su valía con sólidas actuaciones, generalmente ingresando cuando el titular Karl-Anthony Towns es enviado al banquillo por problemas de faltas o necesita descanso. Ha promediado 5.3 puntos, 5.5 rebotes y 14.2 minutos por partido, convirtiéndose en una parte crucial de la estrategia defensiva del equipo. Con Ariel Hukporti, el tercer pívot de los Knicks, teniendo un tiempo de juego limitado esta temporada, la presencia de Robinson en la cancha es aún más crítica en las Finales. Aunque Robinson está ansioso por jugar a pesar del dolor, en última instancia, el equipo médico de los Knicks tendrá la última palabra. Los aficionados están en suspenso mientras los Knicks esperan el resultado final de las Finales de la Conferencia Oeste, lo que determinará su oponente: ya sea los San Antonio Spurs o los Oklahoma City Thunder, preparando el escenario para lo que promete ser una emocionante serie de Finales.