

El mariscal de campo de segundo año de los Tennessee Titans, Cam Ward, tiene a todos hablando mientras se prepara para una temporada potencialmente destacada en 2026. Su año de novato estuvo lejos de ser fácil, marcado por un cambio de entrenador a mitad de temporada y un calendario desafiante que colocó una presión enorme sobre el joven jugador. Los analistas Trevor Sikkema y Connor Rogers del NFL Stock Exchange desglosaron el tumultuoso primer año de Ward y exploraron qué podría depararle el futuro mientras emprendían la tarea de clasificar a las selecciones de primera ronda del draft de la NFL de 2023, 2024 y 2025. El viaje de Ward con los Titans ha sido una montaña rusa, dejando a fanáticos y analistas divididos. Terminó su temporada de novato con críticas mixtas debido a la interrupción de que su entrenador en jefe, Brian Callahan, fuera despedido apenas seis juegos en la temporada. Los Titans fueron criticados por su rendimiento mediocre, con el apoyo del roster para Ward clasificado lamentablemente en el 27° lugar de 32 equipos por Pro Football Focus. A pesar de estos obstáculos, Ward mostró destellos de su potencial, maniobrando a través del calendario más difícil de la liga con resiliencia. El analista Trevor Sikkema admitió la dificultad de calificar a Ward, ubicándolo en el puesto 45 en la clasificación de selecciones del draft de la NFLSE. Ward, señaló, había rendido según lo esperado dado el entorno caótico, pero con el nuevo vigor del equipo y los cambios estratégicos, su fortuna podría cambiar pronto.