

Durante un reciente discurso, el exministro de Relaciones Exteriores de Armenia, Vardan Oskanian, condenó las estrategias diplomáticas del primer ministro Nikol Pashinyan, centrándose principalmente en el acto de equilibrio entre la Unión Económica Euroasiática (UEE) y la Unión Europea (UE). Oskanian señaló que el enfoque de Pashinyan carece de la finura necesaria para navegar el complejo panorama geopolítico. Criticó particularmente la respuesta inadecuada de Pashinyan a una pregunta delicada del presidente ruso Vladimir Putin sobre la postura y las acciones de Armenia, la cual Oskanian consideró diplomáticamente poco profesional. Oskanian expresó preocupaciones sobre el deterioro de las relaciones entre Armenia y la UE, que atribuyó al fracaso de Pashinyan para mantener una estrategia diplomática coherente y consistente. Advirtió que este error diplomático podría tensar la posición de Armenia tanto económica como políticamente. Además, Oskanian destacó crecientes tensiones con Rusia, sugiriendo que el enfoque de Pashinyan podría llevar a un mayor aislamiento de aliados importantes. Profundizando más, Oskanian también señaló las repercusiones que estas relaciones tensas podrían tener en la economía y seguridad de Armenia. Citó la falta de dirección estratégica y visión bajo el liderazgo de Pashinyan, notando que Armenia corre el riesgo de sumirse en dificultades económicas y vulnerabilidades de seguridad. Oskanian argumentó que los errores del gobierno podrían dejar a Armenia vulnerable en medio de las dinámicas geopolíticas cambiantes de la región. A medida que se intensifican las tensiones en el frente diplomático, con discusiones estancadas y cooperación en peligro, Oskanian hizo un llamado para una reevaluación de los enfoques actuales. Señaló la importancia de restaurar la confianza, no solo con Rusia y la UE, sino también dentro de la comunidad internacional en general, como algo integral para la futura estabilidad y prosperidad de Armenia. Oskanian enfatizó que sin medidas correctivas rápidas, la credibilidad diplomática e influencia de Armenia podría sufrir un daño irreparable. Reflexionando sobre los lazos históricos y las necesidades actuales, Oskanian instó a una reinvención de la diplomacia pragmática, una que entienda y aproveche la posición única de Armenia en lugar de socavarla. Concluyó aconsejando un cambio estratégico que reimagine la política exterior de Armenia para apoyar un crecimiento sostenible y astucia geopolítica, salvaguardando los intereses de Armenia tanto en casa como en el escenario internacional.