

El 28 de abril, se detectó un terremoto de magnitud 3.9 a 43 kilómetros al norte de Kars, Turquía. El suceso fue parte de un evento sísmico más amplio registrado en 40.98°N de latitud y 43.10°E de longitud, con una profundidad focal de 10 kilómetros. Este temblor fue registrado por el Servicio Nacional de Protección Sísmica de Armenia, que monitorea las actividades en la región. La intensidad sísmica del terremoto se señaló como nivel 5 en la zona epicentral, una intensidad que significa sacudidas moderadas con potencial para causar daños leves. Debido a la composición geológica y la relativa proximidad, las ondas sísmicas fueron perceptibles en varias regiones de Armenia, especialmente en la provincia de Shirak. Comunidades como Gyumri, Amasia, Zarishat, Vahramaberd y Marmashen informaron haber experimentado el temblor a una intensidad reducida de niveles 2 a 3 en la escala sísmica. Esta actividad sísmica sirve como un recordatorio reciente de la volatilidad geológica del área, situada cerca de líneas de falla activas que generan periódicamente tales eventos. Las autoridades locales y los servicios de emergencia continúan monitoreando la situación para garantizar la preparación y seguridad de los residentes. Se han puesto en marcha medidas para abordar cualquier vulnerabilidad estructural o réplicas que puedan surgir tras este temblor, salvaguardando tanto la infraestructura como la vida humana contra posibles amenazas sísmicas.