

LUBBOCK, Texas (AP) — Brendan Sorsby, destacado mariscal de campo de Texas Tech, ha tomado un permiso indefinido de su equipo para unirse a un programa de tratamiento residencial que aborda una adicción al juego. Esta inesperada decisión llega poco después de su muy publicitado traspaso desde Cincinnati, donde enfrentó una demanda por violar un acuerdo de nombre, imagen y semejanza. Texas Tech emitió un comunicado de apoyo enfatizando su compromiso con la recuperación y el bienestar general de Sorsby. Sorsby, uno de los nombres más destacados en el mercado de transferencias de la NCAA de este año, fue noticia con su traspaso desde Cincinnati después de una etapa inicial en Indiana. Su decisión se volvió polémica cuando Cincinnati reclamó incumplimiento de contrato, exigiendo un pago de $1 millón tras su partida. A pesar de las disputas legales, Sorsby logró asegurar un notable acuerdo de $5 millones para jugar su última temporada universitaria en Texas Tech, un desarrollo que anteriormente se esperaba que fortaleciera significativamente su plantel. Cuenta con un impresionante récord a lo largo de su carrera universitaria, con estadísticas que incluyen 7,208 yardas por pase, 60 touchdowns aéreos, además de más de 1,295 yardas de carrera y 22 touchdowns por tierra en 35 partidos. El reciente anuncio, sin embargo, ha generado incertidumbre sobre su disponibilidad para la próxima temporada. El entrenador principal de Texas Tech, Joey McGuire, reforzó el apoyo inquebrantable de su equipo hacia Sorsby, apreciando el valor de buscar ayuda y reafirmando su enfoque en el bienestar de los jugadores. La universidad, en sus declaraciones, destacó la importancia de los sistemas de apoyo a la salud mental para los estudiantes deportistas, con el objetivo de crear un entorno donde buscar ayuda sea respetado y fomentado. Rechazaron hacer más comentarios sobre la condición de Sorsby, respetando la integridad del proceso de tratamiento. A medida que Sorsby se aparta para priorizar su salud personal, la comunidad deportiva observa de cerca, reflexionando sobre las presiones más amplias que enfrentan los atletas universitarios en el mundo de alto riesgo de los deportes de la NCAA.