

Antoine Fuqua, director del nuevo biopic de Michael Jackson 'Michael', explica la decisión de centrarse únicamente en la carrera musical de Jackson mientras omite las controvertidas acusaciones de abuso infantil en su historia. En una entrevista, Fuqua reveló el desafío enfrentado al decidir qué retratar, citando la dificultad de abordar las acusaciones sin un contexto adecuado. La película se centra en el ascenso de Jackson a la fama y su impacto en el mundo de la música, dejando fuera su complicada historia legal, que podría ser abordada en una futura secuela. Esta elección artística enfatiza la representación del viaje de vida de Jackson y sus luchas tanto personales como en el contexto del abuso emocional y físico por parte de su padre, con el objetivo de presentar una visión comprensiva del artista durante sus años de apogeo. Fuqua señaló que, aunque los borradores anteriores pretendían incluir el escándalo de 1993, las restricciones dramáticas fueron impuestas por un acuerdo legal con los Chandler, la familia central en las acusaciones originales. La decisión requirió un cambio en la narrativa de la película, culminando finalmente en 1988, antes de que surgieran acusaciones importantes. El director explica esta elección como parte de permitir que la audiencia entienda primero la humanidad y las contribuciones de Jackson antes de potencialmente explorar más a fondo su tumultuosa cronología en entregas posteriores. Este enfoque subraya el estatus de Jackson como 'un superhéroe en el escenario', presentando su evolución como artista en solitario desde The Jackson 5 hasta convertirse en el icónico Rey del Pop. Fuqua enfatizó que, aunque la película evita indagar en las batallas legales, establece una base que eventualmente podría explorar dichos temas. Las discusiones ilustran la importancia del contexto y la empatía para comprender la personalidad publicitada del astro pop y los demonios personales que ensombrecieron el brillo y el impacto de su carrera.