

Las autoridades del estado de Washington están desentrañando un caso extraordinario de robo de identidad, donde dos hombres de unos 50 años asumieron las identidades de niños fallecidos durante más de 30 años. Conocidos como Tim Seidenfeld y Glenn Scotzin, estas identidades pertenecían a dos niños de Idaho que fallecieron trágicamente en incidentes separados a principios de los años 70. La investigación, lanzada por el Departamento de Policía de Pasco, no es una persecución típica. Liderada por el Teniente Tom Groom, se enfoca en descubrir las identidades reales de estos hombres que aparecieron en Salem, Oregón, y Seattle, Washington, alrededor de 1990 con sus nuevas identidades. Estos hombres han dejado una huella efímera en múltiples estados, incluidos Washington, Oregón, Idaho, Arizona, Texas y California, a menudo alineándose con el pasado sombrío de la industria de telecomunicaciones. A pesar de décadas viviendo bajo nombres falsos, las técnicas tradicionales de identificación han llegado a un callejón sin salida, lo que ha llevado a las autoridades a solicitar asistencia pública. La policía no ha revelado otras posibles actividades criminales relacionadas con los hombres. Sin embargo, su capacidad para permanecer en el anonimato durante un período tan prolongado está generando un interés considerable y motivando una investigación en forma de rompecabezas. A medida que los detectives buscan la ayuda del público, instan a cualquier persona con información potencial o que pueda reconocer a estos hombres a ponerse en contacto con la Policía de Pasco. El objetivo general es vincular las identidades actuales con vidas pasadas y desentrañar la fachada aparentemente perfecta que ha resistido 30 años de escrutinio. El caso continúa desarrollándose a medida que los investigadores arman la compleja historia de estas dos figuras enigmáticas, buscando finalmente revelar la verdad detrás de su manto de engaño.