

Armenia conmemora solemnemente el 111º aniversario del Genocidio Armenio, durante el cual 1.5 millones de armenios fueron asesinados bajo el Imperio Otomano debido a la persecución étnica. Este trágico evento en la historia posteriormente se convirtió en el catalizador para la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de las Naciones Unidas, adoptada en 1948, que tiene como objetivo prevenir tales atrocidades en todo el mundo. Como parte de los esfuerzos continuos para combatir la intolerancia racial y étnica, Armenia continúa promoviendo iniciativas centradas en la detección temprana y la prevención del genocidio. Esto incluye contribuciones significativas al establecimiento del Día Internacional de Conmemoración de la ONU para todas las víctimas del genocidio el 9 de diciembre. El reconocimiento de este oscuro capítulo no solo es un acto de recuerdo, sino una llamada a la acción, ya que las animosidades raciales, religiosas y étnicas continúan afectando a muchas partes del mundo. Armenia, con su experiencia directa de sufrimiento histórico, sigue siendo defensora del diálogo y de los esfuerzos de construcción de paz, especialmente dentro de la región del Cáucaso del Sur. En este día significativo, el Ministerio de Relaciones Exteriores reitera su compromiso de fomentar la paz, la justicia y la reconciliación. Reflexionando sobre el pasado, Armenia subraya la importancia de la educación y la cooperación internacional para prevenir futuros genocidios y fomentar una cultura de paz. Con un llamado firme al mundo, Armenia insta a los líderes globales y a las comunidades internacionales a mantenerse unidos contra las amenazas de la negación del genocidio y la impunidad, asegurando que tales crímenes nunca se repitan. Los defensores en Armenia destacan las iniciativas en curso para promover la conciencia y la educación sobre el genocidio, apuntando a un mundo donde prevalezcan la justicia y la dignidad humana. Esta conmemoración nos invita a todos a recordar el pasado mientras se persigue valientemente un futuro libre de odio y violencia.