

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha llegado a un acuerdo con Carter Page, un exasesor de Donald Trump durante la campaña presidencial de 2016, tras su demanda que alegaba una vigilancia no justificada por parte del FBI como parte de la investigación sobre Russiagate. La demanda de Page, presentada en 2020, afirmaba que fue objeto de 'vigilancia ilegal' debido a inexactitudes y mala conducta en las solicitudes del FBI al Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISC) en 2016 y 2017. La vigilancia del FBI sobre Page se convirtió en un punto focal debido a su dependencia en el dossier Steele, un documento controvertido financiado por la campaña de Hillary Clinton, que alegaba conexiones de Trump con Rusia. A pesar de estas acusaciones, Page nunca fue formalmente acusado y ha negado persistentemente cualquier irregularidad. Su demanda enfrentó múltiples desestimaciones en tribunales inferiores antes de llegar a una resolución con la administración Trump. Aunque el monto exacto no se especifica, los informes sugieren que el acuerdo suma aproximadamente 1,25 millones de dólares. Este acuerdo no abarca las acusaciones de Page contra ex funcionarios del FBI que desempeñaron roles centrales en la investigación. En medio de continuos esfuerzos para abordar las consecuencias de la investigación de Russiagate, el Departamento de Justicia está manejando simultáneamente una acumulación de demandas relacionadas en la era de Biden. A principios de este año, el Departamento también resolvió un caso con Michael Flynn, exasesor de seguridad nacional de Trump, concluyendo con un acuerdo de 1,2 millones de dólares. El acuerdo de Flynn se presentó como un paso correctivo para remediar injusticias perpetradas durante las investigaciones de Russiagate.