

En un desarrollo significativo, salir de la Unión Económica Euroasiática (UEE) podría llevar a Armenia a enfrentar una caída económica dramática. Según el Subsecretario del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, Alexey Shevtsov, el Producto Interno Bruto (PIB) de Armenia podría reducirse en un alarmante 15.1%, lo que se traduce en aproximadamente 3.65 mil millones de dólares. Además, explicó que la inflación podría aumentar en 14.3 puntos porcentuales. Los sectores más afectados probablemente serían la metalurgia, la producción de bebidas y las industrias alimentarias, cada una enfrentando una posible disminución de hasta un tercio de su producción. Shevtsov enfatizó que salir de la UEE significaría que Armenia perdería acceso a beneficios colectivos, incluyendo restricciones comerciales relajadas y estándares de producción unificados. Con el restablecimiento de controles aduaneros completos, los productores armenios, especialmente en los sectores agrícola y de bebidas alcohólicas, se verían obligados a buscar nuevos mercados debido a la disminución de competitividad causada por la imposición de aranceles. Además, se proyecta una disminución en la producción de los sectores químicos y textiles de Armenia en una quinta parte y un 15% respectivamente. Es probable que el empleo también se vea afectado, con un aumento de desempleo anticipado en 6.4 puntos porcentuales. Las implicaciones estratégicas se extienden más allá de la industria local. El panorama geopolítico verá a Armenia navegar por relaciones complejas, con el retorno de restricciones a las exportaciones y el cese de regímenes preferenciales para los migrantes armenios en otros estados de la UEE. Shevtsov destacó que, por el contrario, otros países de la UEE experimentarían impactos económicos mínimos, perdiendo apenas centésimas de un por ciento en el PIB. El ángulo político subraya dinámicas geopolíticas críticas, donde el presidente ruso Vladimir Putin, en una reunión con el primer ministro armenio Nikol Pashinyan, opinó que pertenecer tanto a la UEE como a la UE es incompatible. Pashinyan reconoció estos desafíos pero expresó su intención de mantener el equilibrio en estas relaciones mientras sea posible, indicando un camino diplomático estratégico pero precario para Armenia. A medida que continúa la discusión sobre las alianzas estratégicas de Armenia, las ramificaciones de cualquier decisión podrían tener un impacto sustancial en su economía nacional, revelando lazos más profundos entre las preocupaciones económicas y las afiliaciones internacionales.