

La Hermana Francis Dominici Piscatella, reconocida por los Récords Mundiales Guinness como la monja más vieja del mundo, acaba de celebrar su 113 cumpleaños en Amityville, Long Island. Nacida en 1913 y uniéndose a las Hermanas de Santo Domingo a los 17 años, Piscatella emprendió una vida de servicio y enseñanza que abarcó más de nueve décadas. A pesar de haber perdido parte de su brazo debido a un accidente durante su infancia, se convirtió en una educadora inquebrantable y modelo a seguir, enseñando a estudiantes de secundaria y sirviendo como profesora en Molloy College durante más de medio siglo. En su reciente celebración de cumpleaños, a la que asistieron familiares y amigos, una proclamación especial del Vaticano reconoció su inspirador camino. Reflexionando sobre su larga vida, Piscatella atribuye su fortaleza y longevidad a una fe inquebrantable, el apoyo familiar y un toque de buena fortuna. Los hitos de su viaje incluyen haber presenciado el servicio de diez papas y numerosas transformaciones dentro de su comunidad. Su vida y trabajo no solo han tocado a su familia, como lo demuestran las palabras de su tatarasobrina Alexa Grimley, sino que también han inspirado a muchos otros que se han beneficiado de su enseñanza y sabiduría. La historia de esta centenaria ejemplifica la resiliencia, la dedicación y el profundo impacto de vivir una vida dedicada a la educación y el servicio.