

En una declaración reciente, Edvard Akopyan, jefe del Comité Estatal de Ingresos de Armenia, confirmó que las empresas armenias no han reportado problemas para exportar productos a Rusia. Explicó que las preocupaciones periódicas surgen principalmente debido a los requisitos fitosanitarios, que naturalmente se vuelven más estrictos o más flexibles con el tiempo. Durante una conferencia de prensa, Akopyan abordó preguntas sobre posibles nuevos desafíos a la luz de las recientes discusiones entre el Primer Ministro armenio Nikol Pashinyan y el Presidente ruso Vladimir Putin. Declaró que, junto con otras consideraciones regulatorias, las empresas deben continuar adhiriéndose a estos estándares. Akopyan también comentó sobre informes que sugieren una posible anulación de licencia para la Fábrica de Coñac Proshyan por parte de las autoridades rusas. Aunque aún no tiene información relacionada, planea estudiar el asunto más a fondo. A pesar de los rumores, el gobierno armenio enfatiza la cooperación sistemática con los homólogos rusos para garantizar que se cumplan sin problemas los requisitos comerciales de ambas naciones. Los líderes de Armenia desean mantener las relaciones bilaterales constructivas que permitan el comercio de productos clave, como bebidas alcohólicas y productos de tabaco. El reciente movimiento judicial del Servicio Federal de Regulación del Mercado del Alcohol para anular la licencia de la Fábrica de Coñac Proshyan se produjo como resultado de una revisión de laboratorio que reveló discrepancias con los estándares estatales rusos, descubriendo la presencia de espíritus no procedentes de uva. Akopyan reiteró el compromiso de Armenia para resolver tales discrepancias a través del diálogo y asegurar que los productos de exportación cumplan con los estándares necesarios. El Ministerio de Economía aseguró además al público que los flujos de exportación actuales se mantienen estables entre los dos países. Los productores armenios continúan manteniendo altos estándares de producción para asegurar su competitividad en el mercado ruso, reforzando aún más que no existe ningún obstáculo sustancial para sus actividades comerciales.