

Jack Dorsey, el cofundador de Block y ex CEO de Twitter, está en una misión para revolucionar la estructura de su empresa al reducir drásticamente los niveles de gestión, apuntando a un sistema de reporte directo donde cada empleado le informe directamente a él. Esto ocurre tras significativos cambios organizativos, incluyendo el despido de más de 4,000 empleados. Dorsey está adoptando un futuro impulsado por la inteligencia artificial para Block, implementando grandes modelos de lenguaje para agilizar operaciones y reducir la jerarquía. En un movimiento que refleja tendencias en la industria tecnológica hacia estructuras organizativas más planas, Dorsey ve la eliminación de la gerencia media como esencial para la evolución de la empresa. En el podcast 'Long Strange Trip' de Sequoia Capital, elaboró sobre esta visión, que implica la creación de una 'mini-AGI', un sistema de inteligencia artificial capaz de realizar tareas que típicamente requieren inteligencia humana, como catalizador pivotal para el cambio en Block. Aunque la iniciativa parece radical, Dorsey insiste en que al reducir la distancia entre él y los demás empleados de cinco niveles a idealmente ninguno, puede mejorar la supervisión y la toma de decisiones dentro de la empresa. Al igual que su compañero empresario tecnológico y a veces colaborador Elon Musk, Dorsey busca reinventar la gobernanza y cultura corporativa, promoviendo un sentido de responsabilidad directa a través de una jerarquía plana. Argumenta que el juicio se convierte en la habilidad más crítica en un entorno tan simplificado, sirviendo como un control adicional contra los objetivos más amplios de la empresa. A medida que Block transiciona hacia una estructura organizativa más plana, el enfoque de Dorsey representa tanto un desafío como una oportunidad: un posible modelo para las dinámicas corporativas modernas en la era de la inteligencia artificial.