

En un cambio de política significativo, la administración Trump está revocando una suspensión en las solicitudes de asilo que había afectado a cientos de miles de casos. La decisión llega casi un año después de que la administración pausara el procesamiento de asilos tras un incidente de tiroteo que involucró a un solicitante de asilo afgano al que se le había concedido. Dos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, que hablaron de manera anónima, revelaron que la administración reanudará el procesamiento de la mayoría de las solicitudes de asilo, excepto aquellas de nacionales de países bajo una prohibición de viaje. Esta prohibición de viaje afecta a naciones con restricciones previas, incluidas naciones en África, Asia y América Latina. Mientras que la administración ha citado la seguridad nacional como justificación, los críticos argumentan que estas medidas afectan injustamente a los inmigrantes legales. La suspensión se mantiene para los procesos legales, incluidos permisos de trabajo y ciudadanía, para los residentes de los 39 países identificados, como parte de una estrategia más amplia para endurecer los controles sobre la inmigración. Los defensores aseguran que estos pasos son vitales para una rigurosa verificación y combatir el fraude, pero los defensores de los inmigrantes subrayan que estas acciones significan adversidades indebidas y medidas punitivas para los solicitantes de asilo legítimos.