

En marcado contraste con las afirmaciones del Presidente Donald Trump sobre posibles negociaciones de paz, los funcionarios iraníes niegan rotundamente cualquier discusión actual con Estados Unidos destinada a resolver hostilidades en Medio Oriente. Las declaraciones públicas de Trump sugirieron que Jared Kushner y el asesor principal Steve Witkoff estaban facilitando negociaciones de alto nivel, mostrando lo que él denominó 'puntos de acuerdo importantes'. Sin embargo, estas afirmaciones han sido recibidas con escepticismo y negaciones tajantes por parte de figuras políticas iraníes, incluido el presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien desestimó las afirmaciones como 'noticias falsas' diseñadas para impactar los mercados financieros y petroleros. A pesar de las negativas públicas, hay informes que indican la existencia de algunos canales de comunicación indirecta entre Teherán y Washington, centrados principalmente en desescalar el conflicto para prevenir ataques a infraestructuras energéticas críticas. Se informa que han tenido lugar conversaciones entre el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, y el representante estadounidense Steve Witkoff, pero siguen siendo preliminares y carecen del alcance de un proceso formal de negociación. Estos desarrollos siguen a los comentarios del Presidente Trump a los miembros del consejo del Centro Kennedy, donde se jactó de recibir elogios de un ex presidente estadounidense por sus acciones militares en Irán. La afirmación ha sido desmentida por las oficinas de todos los ex presidentes estadounidenses vivos, quienes han negado haber tenido conversaciones de ese tipo con Trump. Esta situación en curso plantea preguntas críticas sobre la veracidad de las declaraciones de Trump y el verdadero estado de las relaciones entre EE.UU. e Irán, con los mercados globales observando cualquier resolución a los bloqueos de envíos de petróleo causados por el conflicto iniciado por EE.UU. e Israel.