

El Defensor de los Derechos Humanos de Armenia ha publicado un informe que destaca el problema generalizado de la violencia contra los niños en el país. Realizado durante seis meses, el estudio integral abarca una variedad de entornos, incluidas instituciones educativas, hogares y espacios públicos. Alarmantemente, se documentaron numerosos incidentes de abuso físico y psicológico, con deficiencias sistémicas señaladas en el abordaje de estos problemas. A la luz de un caso trágico reciente que involucra a un niño, la Defensora, Anahit Manasyan, enfatizó la necesidad urgente de coordinar esfuerzos entre organismos gubernamentales y no gubernamentales para desarrollar un marco sólido para la protección infantil. Este marco debe incluir medidas preventivas, sistemas de intervención inmediata y campañas educativas dirigidas a fomentar una cultura de tolerancia cero hacia la violencia infantil. En medio de un aumento en los casos reportados de abuso, la llamada a una implementación efectiva de políticas es más fuerte que nunca. La oficina del Defensor subraya la responsabilidad del estado de salvaguardar los derechos de los niños y de garantizar un entorno seguro para que crezcan y prosperen. Este informe sirve como un recordatorio crucial de la responsabilidad colectiva requerida para proteger a los miembros más vulnerables de la sociedad: los niños.