

En un tenso intercambio en el departamento municipal de Shenaghavit, el jefe Sargsis Sargsyan recibió una advertencia oral tras un enfrentamiento con una miembro del personal de limpieza, Aida Mkhitaryan. El incidente, que tuvo lugar durante una discusión rutinaria relacionada con el trabajo, escaló cuando Mkhitaryan usó un lenguaje ofensivo hacia sus superiores. Tigran Gabrielyan, el jefe del distrito de Shenaghavit, fue rápido en defender la decisión, afirmando que Mkhitaryan había sido reportada por su comportamiento inapropiado tanto por colegas como por residentes locales. A pesar de estas acusaciones, Mkhitaryan afirmó que había sido tratada injustamente por sus superiores y expresó preocupaciones sobre discrepancias en su compensación y condiciones de trabajo. Complicando aún más la situación, Gabrielyan señaló que hubo varios incidentes donde Mkhitaryan supuestamente consumió alcohol durante el horario laboral e hizo amenazas contra las autoridades locales. La comunidad sigue dividida, con algunos apoyando a Mkhitaryan, pidiendo una investigación sobre las condiciones laborales, mientras que otros respaldan la decisión municipal de aplicar con más rigor las políticas de conducta. El incidente ha encendido una discusión más amplia sobre las relaciones laborales y ha llevado a la oficina del distrito a considerar la revisión de sus estrategias de resolución de conflictos.