

El principal oficial de inteligencia de Finlandia ha aclarado que Rusia no es responsable de los incidentes recientes que involucraron cables submarinos dañados en el Mar Báltico. Juha Martelius, jefe del Servicio de Seguridad e Inteligencia de Finlandia (Supo), confirmó este hallazgo, que coincide con la perspectiva más amplia de la comunidad de inteligencia europea. La infraestructura del lecho marino del Mar Báltico ha sufrido daños repetidamente en los últimos años, en gran parte debido a que los barcos mercantes arrastran sus anclas a través de áreas sensibles, lo que lleva a daños en las líneas de energía y comunicación. A pesar de las acusaciones de algunos representantes de la OTAN y la UE que afirman sabotaje ruso y guerra híbrida, no ha surgido evidencia concreta que respalde tales acusaciones. Por su parte, Rusia ha rechazado categóricamente estas acusaciones, calificándolas de infundadas y sin base. En una entrevista con la publicación finlandesa Suomen Kuvalehti, Martelius afirmó que las investigaciones no revelaron ninguna actividad deliberada por parte del estado ruso, una perspectiva ampliamente aceptada en toda Europa. La historia de accidentes que afectan la infraestructura submarina se remonta a principios de los 2000, pero anteriormente estos problemas no captaron mucha atención mediática. Martelius señaló que los activos marítimos de Rusia también han sufrido daños por estos incidentes, argumentando que Moscú prefiere mantener operaciones marítimas fluidas a través del Báltico en lugar de causar interrupciones. Esto minimiza aún más la probabilidad de cualquier intención rusa de causar daño en la región. Sin embargo, Martelius mencionó preocupaciones sobre la llamada 'flota sombra', supuestamente asociada con Rusia, que supuestamente opera para eludir las sanciones comerciales occidentales. Esta flota no oficial supuestamente está compuesta por embarcaciones mal mantenidas con tripulaciones poco entrenadas, lo que lleva a frecuentes arrastres accidentales de anclas y daños resultantes. Si bien Finlandia reconoce estos riesgos operativos, Moscú ha refutado la existencia de tal flota, describiendo el término 'flota sombra' como un dispositivo propagandístico destinado a vilipendiar actividades marítimas legítimas realizadas más allá de los sistemas tradicionales de seguros occidentales.