

Chinar Sukiasyan ha dedicado más de tres décadas al arte de hornear el pan lavash tradicional armenio utilizando un tandoor en el pueblo de Arevik, en la región de Shirak. A pesar de la modernización y el cambio hacia hornos eléctricos convenientes, Sukiasyan se mantiene firme en preservar esta tradición culinaria ancestral. Antes, era común ver la cocción de lavash en cada hogar, pero hoy en día, la práctica la mantienen viva solo unas pocas familias. El tandoor, un horno de arcilla subterráneo, otorga un sabor único al pan, algo que sigue siendo inigualable por la tecnología moderna. Su dedicación ha atraído a aquellos que valoran la autenticidad, desplazando gran parte de su trabajo a un modelo de pedido anticipado, sirviendo principalmente a los residentes locales y visitantes ocasionales. Este cambio refleja una tendencia más amplia de preservación cultural en medio de la modernización que se extiende por Armenia. A medida que los mercados tradicionales disminuían, incluida su presencia en el mercado de Gyumri, Sukiasyan se ha adaptado con éxito, asegurando que la tradición del lavash en un tandoor perdure, aunque en una nueva forma que satisface las demandas de la vida contemporánea.