

En un fallo judicial crucial, dos activistas autodeclaradas anti-ICE, Cynthia Raygoza y Ashleigh Brown, han sido declaradas culpables de acosar a un agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Los Ángeles. El veredicto del jurado federal subraya las tensiones más amplias en torno a las actividades de ICE y los opositores a estas. Raygoza, de 38 años, de Riverside, y Brown, también de 38 años, de Aurora, Colorado, siguieron al agente el año pasado desde la oficina de campo de ICE hasta su residencia, orquestando su aterradora persecución en tiempo real a través de una transmisión en vivo en Instagram. Esta transmisión en línea estaba llena de llamados para que los espectadores compartieran y amplificaran el alcance del video, según confirmó el Fiscal de los EE.UU. Bill Essayli. Al llegar a la residencia del agente, ambas mujeres, usando mascarillas, alteraron la paz del vecindario proclamando en voz alta la ocupación y ubicación del agente, gritando frases como "el vecino es ICE" y "la migra vive aquí", de acuerdo a testimonios oficiales. Además, el dúo lanzó insultos raciales a la esposa del agente frente a sus hijos, agregando al ambiente angustiante. Funcionarios del Fiscal de los EE.UU., junto con el Primer Asistente del Fiscal de los EE.UU. para el Distrito Central de California, expresaron su gratitud hacia el jurado por defender la justicia, destacando la crucial distinción entre protestas constitucionales e intimidación ilegal. Tanto Raygoza como Brown enfrentan potencialmente sentencias de cinco años en prisión federal, con la fecha de sentencia fijada para el 8 de junio. Este caso arroja luz sobre la creciente ola de confrontaciones contra el personal de ICE a nivel nacional. Los ejemplos incluyen un incidente violento en Texas donde un pistolero solitario apuntó a oficiales de ICE, y otro caso que involucra amenazas de violencia fuera de una instalación en Dallas. El Departamento de Seguridad Nacional ha notado un alarmante aumento del 1,000% en acciones violentas contra agentes de ICE. Estos eventos ocurren en un contexto de crecientes protestas y hostilidad, marcados por un importante malestar civil en Los Ángeles, lo que resulta en costos sociales y económicos sustanciales. A medida que estas tensiones continúan aumentando, este fallo sirve para recordar a todas las partes los límites legales cruciales que resguardan el discurso legal.