

En un giro turbulento de acontecimientos, The Moscow Times enfrenta nuevos obstáculos al ser etiquetada como una organización "indeseable" por la Oficina del Fiscal General de Rusia. Esta designación criminaliza efectivamente su labor periodística, poniendo al personal en riesgo de proceso judicial. Anteriormente marcada como "agente extranjero", la organización está ahora bajo más presión que nunca, ya que las autoridades rusas afirman que la publicación socava las decisiones gubernamentales. A pesar de estas medidas hostiles, The Moscow Times y su equipo están resueltos en su búsqueda de verdad y transparencia en la información. En su llamada a la comunidad global, instan a que se apoye su periodismo independiente con contribuciones a partir de $2 al mes, enfatizando que cada aporte cuenta en esta lucha contra la represión. Como un faro para el periodismo libre, su misión sigue siendo vital, y su determinación inquebrantable en este panorama desafiante. El apoyo de los lectores no es meramente financiero; es una declaración en defensa de la esencia de la prensa libre.