

Jimmy Kimmel, conocido por su humor y agudo ingenio, se encontró una vez más en la mira del expresidente Donald Trump. Tras una breve pausa de su programa nocturno, Kimmel regresó para descubrir que Trump había ido tras él en un reciente correo electrónico de recaudación de fondos. Calificado como un 'personaje ávido de audiencia', el correo de Trump acusaba al programa de Kimmel de sufrir de 'números desastrosos totales'. El correo, etiquetado como un 'robo de dinero' por Kimmel, tenía la dramática línea de asunto 'DJT: ¡SÁCATE A TRUMP DE LA BOCA!' Kimmel, imperturbable por las duras palabras, respondió con su característico humor. Señaló la continua obsesión de Trump y aprovechó la oportunidad para burlarse de la frase del asunto del correo. 'De algún modo, no era una frase de los archivos Trump-Epstein', comentó Kimmel, mostrando su habilidad para entrelazar temas serios con comentarios livianos. En un giro sorprendente, Kimmel encontró un raro punto de acuerdo con Trump. El expresidente, en su crítica, mencionó que Kimmel cree que puede sentarse en su estudio de Hollywood y reírse de lo que Trump describe como el 'mayor movimiento político en la historia de nuestro país'. Kimmel admitió que esto era parcialmente cierto, corrigiendo: 'Sí, él lo hace... a veces me paro, a veces me siento y me río.' Pero la verdadera broma llegó al final del correo, donde Trump pedía donaciones. Kimmel instó lúdicamente a su audiencia: 'Por favor, den hasta que sus sentimientos no duelan más, amigos.' Con humor y carisma, Kimmel convirtió el intento de recaudación de Trump en el punto culminante de su monólogo del lunes por la noche, aprovechando la oportunidad para involucrar a sus espectadores con su mezcla característica de comedia y comentario.