

En un movimiento significativo el 20 de febrero, S&P Global Ratings mejoró la perspectiva económica de Armenia de estable a positiva. Esta decisión se basa en las expectativas de mejorar las condiciones geopolíticas en la región, específicamente a través del posible progreso en las relaciones diplomáticas y comerciales entre Armenia y Azerbaiyán. S&P Global mantiene las calificaciones crediticias soberanas de Armenia en 'BB-/B' tanto a largo como a corto plazo en moneda extranjera y local. La mejora sugiere un impulso positivo derivado de las estrategias económicas y el progreso de Armenia. El análisis apunta a un entorno de crecimiento favorable en Armenia y un aumento de las reservas internacionales gestionadas por el Banco Central como factores clave. También es notable el impacto beneficioso de un tipo de cambio flexible que podría amortiguar interrupciones económicas externas imprevistas. Los analistas de S&P destacan el potencial económico a pesar de los persistentes aunque disminuyentes riesgos de seguridad geopolítica, las estructuras institucionales y los niveles de ingresos moderados. El informe subraya la fortaleza de la gestión fiscal prudente de Armenia y las proyecciones de crecimiento optimistas, respaldadas por una mejora en la salud fiscal y las reservas monetarias. Sin embargo, las calificaciones están limitadas por los desafíos geopolíticos y de seguridad existentes. Aunque las negociaciones con Azerbaiyán puedan aliviar los riesgos de seguridad inmediatos, la durabilidad de un acuerdo de paz depende de un tratado vinculante formalizado y ejecutado. Las relaciones políticas con Rusia siguen siendo volátiles, con Armenia continúando soportando dependencias del comercio y los flujos financieros de Rusia. Sin embargo, el intercambio del país con Rusia sigue siendo un elemento sustancial de su base económica. La expansión económica proyectada dentro del presupuesto estatal prevé un crecimiento del 5,1% en 2025 y del 5,4% en 2026. El informe de política monetaria del Banco Central pronostica un crecimiento del PIB bajo varios escenarios del 5,9% en 2025, llegando hasta el 6,3% para 2026, y oscilando entre el 4,9% y el 5,3% en 2027. Instituciones financieras globales como el Banco Euroasiático de Desarrollo anticipan tasas de crecimiento para 2025 y 2026 del 6% y el 5,3%, respectivamente. Del mismo modo, el Banco Mundial anticipa un crecimiento del 5,2% y 4,9%, mientras que el FMI predice un 5% y 5,5%, y el BERD espera un 5% y 4,5% durante los mismos períodos.