

En Greenville, Carolina del Norte, las autoridades han detenido a un tercer sospechoso vinculado a una atroz invasión domiciliaria nocturna que involucró secuestro, robo y agresión sexual. La serie de eventos tomó un giro más oscuro cuando los funcionarios policiales detuvieron a John Carlos Calderon, de 22 años, sumando su arresto a los de Jonathan David Garcia-Lario y Zaid Mayen, quienes fueron identificados como inmigrantes ilegales. Esta agresión ha conmocionado a la comunidad local y ha destacado los debates en curso sobre la aplicación de la ley de inmigración. Calderon, cuyo estatus migratorio aún está bajo escrutinio, fue arrestado tras una diligente investigación por parte de la Oficina del Sheriff del Condado de Pitt. Se enfrenta a cargos graves similares a los que ya enfrentan Garcia-Lario y Mayen, incluyendo agresión sexual forzosa en primer grado, secuestro y robo. Las pruebas descubiertas en un apartamento en Chapel Hill, aproximadamente a dos horas del lugar del crimen, han sido fundamentales para la aprehensión de Mayen, residente allí. El Servicio de Alguaciles de EE. UU., el Departamento de Policía de Chapel Hill y las Unidades de Crímenes Mayores y de Servicios Forenses desempeñaron roles significativos en la investigación, destacando la colaboración necesaria para abordar casos criminales complejos. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) también ha intervenido, con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) colocando órdenes de detención para asegurar la custodia federal de los sospechosos. El sheriff del condado de Pitt ha confirmado que los tres sospechosos están detenidos sin derecho a fianza, un testamento de la gravedad de los crímenes que se les imputan. Aunque la condición inmediata de la víctima sigue sin confirmarse, fue hospitalizada tras el traumático incidente. Este incidente ha generado una atención renovada hacia las políticas de inmigración locales y federales, especialmente en relación con los individuos que cometen crímenes violentos. A medida que el caso se desarrolla, se anticipa que reavivará las discusiones sobre la mejor manera de abordar la aplicación de la ley de inmigración en conexión con actividades criminales.