

En un electrizante enfrentamiento en Tucson, los Red Raiders de Texas Tech, clasificados en el puesto número 16, lograron una impresionante sorpresa al vencer al equipo líder, Arizona, marcando una victoria significativa en el ámbito del baloncesto universitario. JT Toppin fue la fuerza indiscutible detrás del triunfo de Texas Tech, anotando 31 puntos, incluidos ocho puntos críticos en tiempo extra, para impulsar a su equipo a una victoria muy trabajada de 78-75. Esta victoria no solo demuestra la resiliencia de Texas Tech, sino que también proyecta una sombra sobre el récord previamente intocable de Arizona esta temporada. El enfrentamiento fue un testimonio de la formidable destreza de Texas Tech, ya que le dieron a Arizona su segunda derrota consecutiva tras una estrecha pérdida ante el número 9, Kansas, a principios de la semana. Arizona, que estaba invicto con una racha de 23-0, se encontró nuevamente superado, liderando por siete puntos al final del tiempo reglamentario antes de fallar. El momento crucial llegó cuando Texas Tech, perdiendo 57-64, lanzó una feroz carrera de 9-0, culminada por un crucial triple desde la esquina de Donovan Atwell, que los impulsó a una ventaja de 66-64 con solo 25 segundos restantes en el segundo tiempo. Arizona respondió con la compostura de Ivan Kharchenkov en la línea de tiros libres, empatando el juego a 66. Como el destino lo tendría, los Wildcats no pudieron capitalizar su última posesión, llevando el juego a tiempo extra. Ya en el tiempo extra, Toppin tomó las riendas, atacando sin descanso la canasta con precisión y asegurando puntos cruciales. Su destacada actuación, resaltada por un loable esfuerzo de tiros de 13-22 y 13 rebotes, culminó en su notable doble-doble número 47 de su carrera. El agudo tiro desde más allá del arco de Christian Anderson, contribuyendo con 19 puntos, fue instrumental junto con los esfuerzos de Toppin. Mientras que Tobe Awaka de Arizona y el novato Brayden Burries lograron contribuciones destacables con 16 puntos cada uno, fue insuficiente para defenderse del determinado equipo de Texas Tech. Con Arizona ahora lista para enfrentar a BYU a continuación, deben reevaluar sus estrategias para recuperar su forma dominante. Mientras tanto, Texas Tech buscará construir sobre este impulso mientras se preparan para enfrentarse a Arizona State. Esta victoria señala un potente recordatorio del potencial de Texas Tech para interrumpir a los equipos de primer nivel, posicionándolos como contendientes formidables en el ranking de la NCAA a medida que progresa la temporada.