

La industria de la moda se enfrenta a importantes retos financieros, con una caída proyectada del 34% en las ganancias para el 2030, a menos que se tomen medidas inmediatas para mitigar su impacto ambiental, según un informe del Apparel Impact Institute. Lewis Perkins, presidente y CEO del Instituto, destacó las innegables implicaciones financieras a medida que el cambio climático continúa agravando problemas como las interrupciones en la cadena de suministro y el aumento de los costos operativos. El informe sirve como un llamado de atención para que los ejecutivos de la industria aborden proactivamente los riesgos climáticos para proteger las ganancias futuras, en medio de la creciente politización del calentamiento global. Se insta a los ejecutivos a considerar el espectro completo de posibles impactos en sus operaciones, desde la obtención de materias primas hasta los procesos de producción, y a buscar soluciones sostenibles para garantizar la resiliencia contra un trasfondo de desafíos ambientales. El sector de la moda, conocido por sus complejas cadenas de suministro y su alto consumo de energía, debe innovar e invertir en prácticas respetuosas con el medio ambiente para evitar pérdidas económicas significativas. El informe enfatiza la urgencia de esta transformación, con costos relacionados con el clima que representan una amenaza directa para la salud financiera de la industria. Es crucial que las empresas dentro de la industria de la moda actúen de manera decisiva, aprovechando la tecnología e iniciativas colaborativas, para reducir su huella ecológica y asegurar un futuro sostenible.