

En Hadley, la Junta Selecta ha pausado temporalmente la aplicación de una polémica ordenanza que obliga a los propietarios a despejar la nieve y el hielo de las aceras adyacentes dentro de las 12 horas posteriores a una tormenta. Esta decisión, inicialmente aprobada para compensar los costos municipales, enfrentó resistencia tanto de los residentes como de los dueños de negocios, quienes plantearon preocupaciones legales y logísticas. Programada para entrar en vigor el 1 de febrero, la directiva incluía posibles multas que oscilaban entre $100 y $300. El presidente Randy Izer declaró la necesidad de claridad legal antes de proceder, destacando los riesgos de implementación bajo las directrices actuales. La confusión surge principalmente de las especificaciones desactualizadas de la ordenanza sobre los materiales de las aceras, incluyendo piedra, ladrillo, concreto o tablón, una cláusula que complica la ejecución en contextos modernos. Esta pausa ocurre en medio de preocupaciones de los contribuyentes de que los servicios esenciales podrían ser eliminados, aun así, las autoridades municipales están presionadas para revisar esta ordenanza en contra de las cargas financieras. El Departamento de Obras Públicas (DPW), dirigido por el Director Scott McCarthy, sigue despejando las aceras por seguridad, especialmente las rutas utilizadas por los escolares, aunque señala que retrasar la limpieza no es factible. A pesar de la continuidad del servicio, las autoridades buscan identificar estrategias rentables para mantener las aceras. El Comité de Ordenanzas del municipio tiene la tarea de revisar la disposición y preparar enmiendas para la reunión anual del municipio. La presidenta del Comité de Finanzas, Amy Fyden, reconoció la angustia de la comunidad por la comunicación inadecuada del Ayuntamiento sobre este tema. El Director del DPW, McCarthy, enfatizó la necesidad de financiación sostenible para despejar todas las aceras de Hadley, ya que las obligaciones futuras siguen siendo inciertas, especialmente con los próximos cambios de reconstrucción de la Ruta 9 y la posible pérdida de servicios externos de limpieza. Citó desafíos como el aumento de la carga de nieve en los senderos que la maquinaria estándar de la industria puede no manejar fácilmente. Con las preocupaciones por un mandato no financiado en aumento, las autoridades debaten la practicidad y equidad de trasladar las responsabilidades municipales a los residentes sin apoyo o financiación estatal integral. Adaptarse a este desafío en curso implica equilibrar las expectativas de la comunidad y las restricciones fiscales mientras se preserva la seguridad pública.