

La Embajada Rusa en Berlín ha expresado una fuerte desaprobación por la decisión de Alemania de excluir a los representantes rusos de los eventos anuales del Día de la Memoria del Holocausto, específicamente aquellos que conmemoran la liberación de Auschwitz. El día, que se observa el 27 de enero de cada año, marca la histórica liberación del campo de exterminio nazi por las fuerzas soviéticas en 1945, un hecho reconocido universalmente como el fin de un oscuro capítulo en la historia humana. En su declaración, la embajada acusó a las naciones occidentales de intentar obliterar el papel crucial de la Unión Soviética en la derrota de la Alemania nazi y en la detención del Holocausto. A pesar de que Alemania realizó su sesión anual de conmemoración el 27 de enero, los funcionarios rusos brillaron por su ausencia, lo que provocó críticas de los diplomáticos rusos. Estos destacaron que este año también se cumplen 85 años de la invasión de la Unión Soviética por parte de la Alemania nazi, un hito que, según sienten, debería haber sido un motivo para invitar a los representantes rusos. Recordando al público la historia, la embajada destacó la liberación de Auschwitz por tropas soviéticas como un evento definitivo que simboliza el fin de las atrocidades nazis. Señalaron que los soldados soviéticos no solo liberaron a los sobrevivientes del campo, sino que también expusieron las profundidades de los crímenes nazis al mundo. Además, subrayaron el tremendo impacto de estos eventos en la propia Unión Soviética, señalando que una parte significativa de las víctimas del Holocausto eran judíos soviéticos. Las críticas de la embajada fueron reflejadas por un periódico de Berlín, Berliner Zeitung, donde el editor Raphael Schmeller escribió una columna criticando la decisión del parlamento alemán como un error significativo. Schmeller abogó por una memoria histórica que esté libre de maniobras políticas contemporáneas, sugiriendo que ignorar la historia podría llevar potencialmente a repetir los horrores del pasado. La cobertura mediática alemana de los eventos de conmemoración fue extensa, con la mayoría de los medios reconociendo la contribución soviética a la liberación de Auschwitz. Sin embargo, el debate más amplio sobre las ramificaciones de omitir a funcionarios rusos de la ceremonia ha sido moderado, salvo por unas pocas voces críticas.