

Durante el evento del Día de Dr. Martin Luther King Jr. de la Red de Acción Nacional en Washington, DC, el ex Fiscal General Eric Holder pronunció un poderoso discurso criticando las maniobras políticas que, según él, están erosionando los principios democráticos. Holder describió los esfuerzos continuos por desmantelar la Ley de Derecho al Voto como 'un esfuerzo sostenido' contra los derechos civiles, calificándolo como un componente crucial del legado de Dr. King. Destacando una tendencia preocupante, Holder acusó al Departamento de Justicia de convertirse en una herramienta para silenciar la disidencia y manipular la participación de votantes, criticando enfoques autoritarios hacia la aplicación de leyes de inmigración. Sus comentarios resuenan en el contexto de acciones recientes de las autoridades federales que han arrestado a más de 2,500 infractores y exigido más transferencias de detenidos. Holder condenó estos como 'tácticas de la Gestapo' y citó el trágico tiroteo de Renee Good, víctima de las acciones de un oficial de ICE en Minneapolis, como emblemático de una agenda más amplia y opresiva. Invocando a opresores históricos como Jim Clark y George Wallace, Holder advirtió sobre un esfuerzo moderno por 'resegregar América,' citando la redistribución de distritos como un método principal para marginar a los votantes de minorías. Pintó un panorama de intentos alarmantes por rediseñar las fronteras políticas de una manera no vista previamente, comparando el entorno actual con luchas pasadas contra prejuicios sistémicos profundamente arraigados. El discurso de Holder concluye con un llamado a la acción, instando a los ciudadanos a no esperar más ayuda externa, sino a convertirse en la 'caballería' necesaria para preservar los ideales de la nación. Este mensaje viene acompañado de sus sugerencias controvertidas para reformas en la Corte Suprema, que Donald Trump ha interpretado como radicales y perjudiciales para la Constitución, desatando una disputa pública sobre la reestructuración judicial. Su ferviente súplica sirve como un llamado a proteger las libertades civiles en medio de un telón de fondo de intensa división política.