

En un esfuerzo estratégico por reforzar el control sobre las exportaciones de petróleo de Venezuela, Estados Unidos está buscando órdenes judiciales adicionales para incautar numerosos buques tanque sospechosos de transportar petróleo venezolano sin la autorización adecuada. Este movimiento sigue a una operación militar dramática en la que el presidente Nicolás Maduro fue detenido por fuerzas especiales de EE.UU. el 3 de enero. Estados Unidos ya ha capturado cinco embarcaciones, incluida la Marinera con bandera rusa, en aguas internacionales cerca de Escocia. El Departamento de Justicia ha estado llevando a cabo acciones de decomiso civil no públicas. Estas acciones buscan autorizar la incautación de buques tanqueros que supuestamente eluden las sanciones estadounidenses mientras transportan petróleo no solo de Venezuela, sino también de Irán y Rusia. Los detalles sobre el número exacto de embarcaciones objetivo permanecen sin divulgar, sin embargo, representantes del Pentágono han enfatizado su intención de eliminar lo que ellos denominan la 'flota oscura' involucrada en el comercio ilícito de petróleo. Esta rigurosa campaña legal complementa el objetivo político del expresidente Donald Trump de dominar el sector petrolero de Venezuela. Los defensores argumentan que estas medidas son vitales para revitalizar la economía de la nación, mientras que los detractores las critican como una agresiva aplicación extraterritorial de las sanciones de EE.UU. Rusia ha expresado un fuerte descontento, especialmente después de la incautación de la Marinera, argumentando que se infringe el derecho marítimo internacional bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Rusia señaló que la Marinera estaba debidamente registrada bajo la ley rusa en el momento de su interceptación. La operación estadounidense fue, según se informa, respaldada por el Reino Unido. Además, los informes indican que el Reino Unido está contemplando su propia estrategia legal para atacar las operaciones de buques tanque afiliadas a Rusia. En medio del aumento de las sanciones contra Rusia debido al conflicto actual en Ucrania, las naciones occidentales, incluido el Reino Unido, han intensificado las sanciones contra cientos de buques vinculados al comercio de petróleo ruso.