

El ex presidente Donald Trump ha instado a los ciudadanos iraníes a asumir el control de las instituciones de su nación frente a la agitación política en curso. Durante un discurso en el Detroit Economic Club y en mensajes en redes sociales, Trump exhortó a los manifestantes iraníes a persistir en sus protestas contra el gobierno. Prometió un posible apoyo de los Estados Unidos e insinuó graves consecuencias para los funcionarios iraníes involucrados en la represión contra los manifestantes. Las autoridades iraníes han acusado repetidamente a los Estados Unidos e Israel de estar fuertemente involucrados en la agitación, caracterizándola como una 'guerra terrorista' respaldada desde el extranjero. Los comentarios de Trump amplifican las tensiones existentes que han cobrado un peaje desde que comenzaron las protestas por la devaluación de la moneda nacional de Irán a principios de este año. Los informes indican que las protestas han resultado en una pérdida sustancial de vidas, con estimaciones variadas sobre el número real de víctimas. A pesar de no conocer las cifras precisas, Trump enfatizó que los EE. UU. basarían su respuesta en datos exactos, mencionando la necesidad de obtener 'números precisos'. En una entrevista con CBS News, cuando se le pidió que aclarara la naturaleza de la asistencia, Trump mencionó la posibilidad de apoyo económico, potencialmente a través de sanciones y aranceles, con el objetivo de presionar a las naciones que comercian con Irán. No desechó la opción de acción militar, citando compromisos militares anteriores de EE. UU. en otras regiones como prueba de su enfoque estratégico. Las declaraciones de Trump subrayan el potencial de medidas en escalada, marcando un cambio en la dinámica diplomática en el Medio Oriente en medio de advertencias iraníes de atacar a las fuerzas estadounidenses si se percibe agresión. El Departamento de Estado de EE. UU. ha advertido a los ciudadanos estadounidenses que abandonen Irán rápidamente, destacando los riesgos de detención arbitraria y escalada volátil. Esta advertencia se alinea con las recomendaciones de otros países occidentales, que también recomiendan a sus ciudadanos que se retiren. Mientras tanto, las autoridades rusas han criticado a Occidente por supuestamente explotar el malestar económico de Irán, acusándolos de incitar una 'revolución de colores'. Moscú critica las sanciones estadounidenses como culpables de la crisis social y condena las amenazas de fuerza como 'absolutamente inaceptables'.