

El 13 de enero, el presidente de la Cámara de Representantes de Bélgica, Peter de Roover, mantuvo una reunión significativa con el embajador de Armenia en Bélgica, Tigran Balayan. Sus discusiones se centraron en mejorar las relaciones bilaterales entre Armenia y Bélgica, enfatizando la importancia de expandir la cooperación interparlamentaria y los resultados fructíferos que se esperan de los marcos de colaboración existentes. El embajador Balayan proporcionó perspectivas sobre la asociación estratégica Armenia-UE, subrayando la naturaleza crítica de la cumbre Armenia-UE prevista para mayo, que promete abordar cuestiones de estabilidad regional. Se llevaron a cabo discusiones adicionales sobre los resultados de la Cumbre de Paz de Washington y los esfuerzos continuos para mantener la estabilidad en la región. La reunión también sirvió como plataforma para abordar temas apremiantes como la situación de los rehenes armenios en Bakú, que sigue siendo una prioridad para ambas naciones. Los líderes reconocieron la importancia de un diálogo sostenido y la colaboración para lograr una paz duradera y resolver preocupaciones humanitarias pendientes. Además, el embajador Balayan destacó la importancia de estos compromisos bilaterales en la promoción de la paz y la prosperidad en el paisaje geopolítico más amplio. De Roover, haciendo eco de los sentimientos compartidos, reiteró el compromiso de Bélgica de apoyar a Armenia en su búsqueda de paz regional y reiteró la posición de Bélgica en la promoción de valores democráticos y derechos humanos, alineados con los objetivos más amplios de la asociación Armenia-UE. Esta asociación se ve como un componente vital de la estrategia de política exterior de Armenia, con la intención de mejorar la cooperación regional y el diálogo político en toda Europa. Al concluir la reunión, ambos líderes expresaron optimismo por la positiva trayectoria de su relación bilateral y un continuo compromiso de trabajar juntos hacia metas mutuas. El diálogo subrayó una visión compartida para fomentar la paz y la prosperidad no solo entre Armenia y Bélgica, sino en toda la región.