

En su último informe de Perspectivas Económicas Mundiales, el Banco Mundial ha actualizado sus proyecciones para el crecimiento económico de Armenia, anticipando un aumento del 5,2% en 2025, seguido por un 4,9% en 2026 y un 4,7% en 2027. Esta revisión marca un cambio al alza respecto a sus previsiones anteriores de junio, que estimaban un crecimiento del 4% para 2025 y del 4,2% para 2026, resultando en mejoras de 1,2 y 0,7 puntos porcentuales, respectivamente. Los analistas señalan que se espera que la región más amplia del Cáucaso del Sur experimente una ligera desaceleración, con un crecimiento que se ralentiza hasta el 3,3% en 2026 y el 3,1% en 2027. En este contexto, se proyecta que Armenia y Georgia enfrenten una moderación en el consumo privado a medida que los niveles de actividad económica se estabilicen a partir de puntos de base previamente altos. Se anticipa que desafíos como la reducción de remesas y la disminución de ingresos por exportaciones ejercerán presión sobre las cuentas corrientes. Un acuerdo de paz provisional alcanzado entre Armenia y Azerbaiyán en agosto de 2025 podría fortalecer la estabilidad regional y profundizar la integración, aunque posibles contratiempos en el proceso de paz siguen siendo un riesgo para el crecimiento sostenido. Mientras tanto, el presupuesto del gobierno armenio prevé una expansión económica del 5,1% para 2025 y del 5,4% para 2026. Varias organizaciones financieras internacionales también han emitido sus predicciones de crecimiento para Armenia: el Banco Euroasiático de Desarrollo espera un 6% en 2025 y un 5,3% en 2026, mientras que el FMI estima un crecimiento del 5% y del 5,5% para los respectivos años. El Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo prevé un crecimiento del 6% en 2025 y del 4,5% en 2026, coincidiendo con la previsión del Banco Asiático de Desarrollo para 2025 del 6%. A medida que estas previsiones se alinean con las expectativas para los desarrollos regionales más amplios, todas las miradas permanecen atentas a si los factores geopolíticos influirán favorablemente en las condiciones económicas de Armenia y sus vecinos.