

A medida que los Dallas Cowboys se acercan a su último partido de la temporada regular, el equipo se encuentra al borde de un momento crucial. Con un récord de 7-8-1, los Cowboys buscan evitar un récord perdedor en la temporada inaugural del entrenador en jefe Brian Schottenheimer. ¿Su oponente? Los resistentes, aunque acosados, New York Giants. A pesar de su posición de 3-13, los Giants han demostrado que pueden competir de cerca con equipos sólidos. Han estado a punto de vencer a potencias como Detroit y Dallas, incluso llevando algunos enfrentamientos a tiempo extra. Los Giants, liderados por el novato Jaxson Dart, están listos para enfrentarse a los Cowboys sin nada que perder y dispuestos a jugar como aguafiestas. Predecir el resultado ha dividido a los expertos. Tim Cowlishaw sospecha que el juego libre de los Giants, combinado con el retiro de titulares de los Cowboys en la segunda mitad, podría dejar a Dallas justo por debajo de .500, prediciendo una victoria de 24-20 para Nueva York. Por el contrario, Joseph Hoyt cree que Dallas se recuperará, con Dak Prescott jugando partes significativas para asegurar la victoria, pronosticando una ajustada victoria de 21-17 para los Cowboys. Dallas apunta a terminar en una nota alta a pesar de las crecientes lesiones y la fatiga de los jugadores evidente al finalizar la temporada. Abraham Nudelstejer anticipa que Dallas superará a Nueva York, proyectando un éxito de 30-17 mientras logran dos objetivos: vengar sus problemas de la temporada y motivar a su entrenador para la próxima campaña. Mientras tanto, Kevin Sherrington y Calvin Watkins comparten puntos de vista contrastantes. Sherrington prevé una victoria de 31-17 para Dallas que tiene poca importancia más allá del marcador final. En contraste, Watkins predice el fin de la racha de dominio de nueve juegos de los Cowboys con una sorpresa de 27-13 de los Giants debido a la formidable defensa de Nueva York y la necesidad de Dallas de enfrentar sus deficiencias. Sea cual sea la dirección que tome el juego, para los Cowboys se trata de terminar la temporada con dignidad y construir una base para el futuro. El camino hacia el 8-8-1 encuentra su último giro, y promete ser un espectáculo cautivador.