

En medio de un torbellino de compromisos diplomáticos, el Presidente Donald Trump se dispone a reunirse con el Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu en su resort de Mar-a-Lago. Esto marca el segundo día consecutivo de conversaciones significativas tras una extensa discusión con el Presidente ucraniano Volodymyr Zelensky. Durante la reunión de ayer, Trump y Zelensky abordaron el conflicto en curso en Ucrania, destacando el potencial para poner fin a la guerra iniciada por Rusia. Aunque no se estableció un plazo explícito, Trump sugirió que el clima actual podría ser propicio para una resolución. Aunque ausente de las conversaciones, el Presidente ruso Vladimir Putin jugó un papel fundamental, y Trump llevó a cabo extensas discusiones telefónicas antes y después de reunirse con Zelensky. Sus conversaciones subrayaron las complejidades del proceso de paz. Una porción significativa del plan de paz ha sido acordada, con Zelensky indicando un consenso del 90%, aunque Trump se resistió a cuantificar el progreso. La discusión se centró en temas críticos como el futuro de la instalación nuclear de Zaporizhzhia y los compromisos territoriales. La relación entre Trump y Zelensky ha evolucionado desde su encuentro inicial contencioso, caracterizado por el reconocimiento y la gratitud mutuos durante su reciente reunión en Florida. Ambos líderes expresaron optimismo, allanando el camino para un mayor progreso diplomático. Mientras Trump se prepara para las conversaciones de hoy con Netanyahu, las dinámicas de la diplomacia exterior de Estados Unidos continúan evolucionando, enfatizando la importancia estratégica de las alianzas en curso y la resolución de conflictos.