

Un ciudadano hondureño, Gustavo Erazo, que huyó a su país de origen, ha sido extraditado de regreso a Estados Unidos y condenado a cinco años por su implicación en una importante operación de tráfico de fentanilo en California, según documentos judiciales. Erazo enfrentó la sentencia este mes del juez senior de distrito de EE. UU. Charles Breyer tras ser acusado junto a dos asociados en 2023. Estos cargos surgieron después de que operaciones federales meticulosas descubrieran grandes cantidades del narcótico letal en casas de seguridad en Oakland y Berkeley el año anterior. En total, las autoridades confiscaron alrededor de 15 libras de fentanilo en un lugar en Berkeley y aproximadamente 1.5 libras adicionales en la residencia de Erazo en Oakland. Los fiscales revelaron que la redada de drogas también resultó en la confiscación de más de $50,086 en efectivo, principalmente vinculado a los cómplices de Erazo. Este caso de alto perfil fue destacado por el Departamento de Justicia de EE. UU. el año pasado cuando Erazo fue extraditado al Área de la Bahía desde Honduras para enfrentar estas acusaciones. Los coacusados de Erazo, Melvin Díaz-Arteaga y Luis Erazo-Centeno, recibieron sentencias de 78 y 56 meses en una penitenciaría federal, respectivamente. Los registros judiciales revelan el pasado turbulento de Erazo: su abogado defensor narró su trayectoria marcada por la privación, afirmando que Erazo creció en extrema pobreza en Honduras, con su vida marcada por la tragedia de perder a un hermano por la violencia a una edad temprana. Después de emigrar a Estados Unidos en 2000, Erazo se estableció inicialmente en Georgia, hizo una breve visita de regreso a Honduras y se mudó a San Francisco. Allí, las dificultades económicas lo llevaron a vender fentanilo en el infame distrito de Tenderloin de la ciudad, como se reveló en los informes judiciales. "Nunca tuve la intención de dañar a nadie. Mis decisiones fueron impulsadas por la urgencia y la falta de opciones", explicó Erazo a su oficial de libertad condicional, revelando los desafíos de su pasado. "Sin hogar ni medios, desearía que las circunstancias me hubieran permitido seguir un camino diferente."