

En la crucial Semana 17, los Baltimore Ravens lograron una victoria crucial sobre los Green Bay Packers, asegurando un triunfo de 41-24 para mantener vivas sus aspiraciones de playoffs. La victoria elevó a los Ravens a un récord de 8-8, manteniéndolos en la lucha por el título de división, dependiendo del resultado del juego de los Pittsburgh Steelers contra los Cleveland Browns. La atención se centra en el domingo, ya que una victoria o empate de los Steelers significaría el fin de la campaña de playoffs de los Ravens. Mientras tanto, la derrota de los Green Bay Packers tiene ramificaciones significativas para la clasificación de la NFC Norte. La derrota en el Lambeau Field significa que los Packers ya no pueden competir por el título de división, ya que los Chicago Bears se adjudicaron la NFC Norte gracias a este resultado. Aunque los Packers han asegurado un lugar en los playoffs, entrarán a la postemporada como el séptimo sembrado. En medio de la agitación de las posibilidades de playoffs, los Packers están lidiando con preocupaciones en la posición de mariscal de campo de cara a sus enfrentamientos finales. Jordan Love permanece al margen por una conmoción cerebral, y el suplente Malik Willis está lidiando tanto con una lesión en el hombro como con una enfermedad. Si Willis no puede jugar, el mariscal de campo de tercer nivel, Clayton Tune, podría encontrarse al mando, con la tarea de liderar al equipo en su último partido de la temporada regular. El foco ahora se centra en los juegos restantes, donde cada resultado podría rediseñar el panorama de la postemporada tanto para la AFC como para la NFC. Para Baltimore, el éxito del sábado contra tales probabilidades mantiene vivas sus tenues esperanzas, dependiendo de resultados externos para determinar su destino. Para Green Bay, a pesar de la pérdida de perspectivas divisionales, el camino hacia los playoffs está asegurado, aunque persisten dudas sobre su situación de mariscal de campo antes de los playoffs. A medida que la intensidad aumenta, ambas franquicias se preparan para un final climático de la temporada regular, sabiendo que tanto la fortuna como el destino están más allá de su control inmediato.