

En un movimiento crucial hacia la reconfiguración del panorama político de Armenia, el Congreso Nacional Armenio (CNA) declaró su intención de participar en las elecciones parlamentarias de 2026, presentando a Levon Zurabyan como su candidato principal para el cargo de primer ministro. Este anuncio fue encabezado por Aram Manukyan, el vicepresidente del CNA, y marcó un paso trascendental en la estrategia del partido para abordar los desafíos apremiantes que enfrenta la nación. A medida que Armenia se encuentra en una encrucijada crucial, lidiando con cuestiones de soberanía, el CNA está formando un plan integral para abordar estas inquietudes. La agenda propuesta establece soluciones ambiciosas, con el objetivo de rejuvenecer el marco político y económico de la nación. El papel de Levon Zurabyan, un político experimentado, es central en esta misión. Se espera que su liderazgo impulse reformas cruciales en las políticas de seguridad nacional y económicas. Entre las prioridades delineadas por la campaña de Zurabyan se encuentran medidas sustanciales para mejorar la infraestructura de seguridad de Armenia, respaldadas por reformas económicas que priorizan la innovación y el emprendimiento. Un elemento clave de esta agenda es el desarrollo de proyectos estratégicos como el ferrocarril Norte-Sur, concebido para impulsar la conectividad regional y el crecimiento económico. Zurabyan elaboró sobre el potencial de tales proyectos para encender el motor económico de la nación, proponiendo un cambio hacia políticas que fomenten iniciativas empresariales y reformas institucionales. Subrayando la naturaleza crítica del momento, Manukyan enfatizó la necesidad de una coalición amplia e inclusiva que pudiera fomentar la unidad nacional y abordar la compleja maraña de desafíos socio-políticos y económicos de Armenia. La decisión del CNA de participar en las próximas elecciones refleja un esfuerzo por recalibrar y fortalecer el diálogo político de Armenia, posicionándose como un catalizador para un cambio político sustancial. Las próximas elecciones prometen un ambiente competitivo donde las ideas y la visión hacia una Armenia estable y próspera serán intensamente sometidas a escrutinio y debate.