

A medida que se acerca la Navidad, China implementa estrictas regulaciones que limitan las celebraciones públicas y las reuniones religiosas, enfocándose principalmente en lugares sancionados por el estado. Con el Partido Comunista Chino (PCC) al mando, solo se permiten las prácticas cristianas aprobadas por el gobierno, a menudo desprovistas de símbolos cristianos tradicionales. En varias provincias, incluidas Shandong, Zhejiang y Sichuan, a los miembros de iglesias domésticas clandestinas se les prohibió realizar servicios navideños, y algunos fueron supuestamente interrogados por funcionarios de seguridad del estado sobre el tamaño de sus congregaciones. En un esfuerzo por frenar las festividades en línea y públicas, universidades en toda China han emitido directrices a los estudiantes, advirtiendo contra las publicaciones en redes sociales relacionadas con la Navidad y restringiendo sus movimientos durante la festividad. Notablemente, la Universidad de Dezhou ordenó a los estudiantes abstenerse de compartir contenido navideño en línea, insinuando un posible monitoreo de tales acciones. En la Universidad del Noroeste de Shaanxi, los estudiantes enfrentaron restricciones que requerían su presencia en el campus, junto con controles rutinarios. En Shanghái se presenciaron restricciones callejeras con individuos, incluida una mujer vestida como Santa Claus, siendo detenidos por distribuir artículos temáticos de Navidad. Videos de este incidente circularon en las redes sociales, mostrando a personas vestidas de Santa siendo cuestionadas en comisarías de policía. Tales narrativas se repiten a nivel nacional, con cristianos en Fujian describiendo un descenso notable en los eventos públicos de Navidad. La política más amplia impulsada por el PCC enfatiza celebraciones navideñas confinadas y discretas, evitando despliegues públicos expansivos o amplificados. Este contexto forma parte de un patrón más amplio donde las iglesias permitidas por el estado reemplazan la imaginería cristiana tradicional con retratos de líderes del PCC, incrustando la ideología comunista en los sermones. En medio de este escenario, la Embajada de Estados Unidos en China lanzó un saludo navideño en redes sociales, contrastando notablemente con la postura restrictiva del gobierno local sobre la Navidad, generando tanto aprecio como reflexión en línea sobre la presencia pública menguante de la festividad.