
En una audaz exhibición de avances militares, Corea del Norte ha revelado nuevas imágenes de su supuesto primer submarino nuclear, atrayendo la atención global e incrementando las tensiones regionales. La embarcación, mostrada en fotografías con el líder Kim Jong Un en una instalación interior, subraya el compromiso de Pyongyang de mejorar sus capacidades marítimas. Construir un submarino nuclear ha sido un objetivo estratégico para Kim, una visión que articuló durante un congreso del partido en 2021. Este desarrollo llega en un momento en que la rival Corea del Sur también está persiguiendo avances similares, habiendo recibido recientemente una aprobación tácita de EE. UU. para explorar la tecnología de submarinos nucleares. Los submarinos nucleares, a diferencia de sus contrapartes convencionales, pueden permanecer sumergidos por extensos periodos, proporcionando ventajas estratégicas en sigilo y velocidad. Actualmente, tal dominio tecnológico está limitado a un selecto grupo de naciones, incluyendo a EE. UU., Rusia y China. Según se informa, el submarino norcoreano iguala en tamaño y capacidades a algunos submarinos de ataque de EE. UU. Pyongyang considera esto vital para su postura defensiva, afirmando la necesidad de una poderosa capacidad ofensiva como elemento disuasorio. Sin embargo, el movimiento intensifica la carrera armamentística existente en la península de Corea. Observadores como Leif-Eric Easley, de la Universidad de Mujeres Ewha, Seúl, argumentan que Corea del Norte es culpable de amplificar la inestabilidad regional a través de tales esfuerzos militares. Los esfuerzos para aumentar su arsenal incluyen sistemas de misiles capaces de alcanzar EE. UU., tecnologías hipersónicas y destructores navales. A pesar de estos avances, los analistas expresan escepticismo sobre la capacidad de Corea del Norte para igualar la superior tecnología naval de Corea del Sur. Corea del Sur, a pesar de las restricciones pasadas en su programa de submarinos nucleares debido a acuerdos con EE.UU., está avanzando, aunque a un ritmo más lento que Corea del Norte. Cualquier prueba de misiles futura realizada por Corea del Norte podría aumentar aún más las tensiones en la región. Mientras tanto, las imágenes de la revelación mostraron que Kim estaba acompañado por su hija, insinuando la preparación de un posible sucesor. Estos desarrollos no solo reflejan las intenciones estratégicas de Corea del Norte, sino que también resaltan la competencia militar en curso en Asia Oriental, aumentando la preocupación sobre la estabilidad futura.