

En un entorno sereno pero altamente seguro, la estrella de los Dodgers de Los Ángeles, Mookie Betts, se unió al ex presidente de los EE.UU., Barack Obama, para una ronda de golf en el famoso Lakeside Golf Club en Burbank, California. La semana pasada, el campo se convirtió en un refugio para el encuentro de la excelencia deportiva y la gracia presidencial. Relatos de testigos y fuentes revelaron a TMZ que el encuentro tuvo lugar en una ventosa mañana de martes, donde la privacidad y la seguridad se entrelazaron. El renombrado campo de golf fue anfitrión no solo de dos personas distinguidas sino también de una flota de agentes del Servicio Secreto que garantizaron su seguridad, estacionados discretamente por todo el terreno. Oficiales montados en motocicletas vigilaban de manera discreta, un testimonio de los estrictos protocolos de seguridad implementados durante la ocasión, que fue a la vez relajada pero significativa. Testigos relatan que la pareja irradiaba camaradería y competitividad animada a lo largo de su recorrido de 18 hoyos. Tras el memorable juego, donde el deporte se encuentra con el estadismo, Betts pasó de atleta a actor, dirigiéndose a los cercanos estudios de Disney. Allí, abrazó un tipo diferente de protagonismo, filmando para la serie de comedia de ABC ‘Shifting Gears’. Aunque la tarjeta de puntuación permanece en secreto, el día se desarrolló como una gran victoria para el deporte y la cultura estadounidenses, mostrando el talento de Betts y la continua influencia de Obama en varias arenas de la vida pública. Si bien el resultado de su partido puede estar grabado solo en sus memorias, es la rara compañía y el ambiente lo que verdaderamente hizo un hole-in-one.