

Los Cleveland Browns se encuentran en una encrucijada mientras entran en la fase final de otra temporada desafiante. La gestión del entrenador en jefe Kevin Stefanski, marcada por un comienzo prometedor con dos temporadas de 11 victorias, ahora está eclipsada por el bajo rendimiento, incluido un desastroso récord de 6-26 desde su última aparición en los playoffs en 2023. La salida del importante defensor Paul DePodesta, quien desempeñó un papel crucial en la contratación de Stefanski y el gerente general Andrew Berry, alimenta la especulación sobre sus futuros roles dentro de la organización. La incapacidad de los Browns para asegurar un mariscal de campo consistente desde que se separaron de Baker Mayfield ha agravado sus problemas. El desafortunado intercambio por Deshaun Watson, en medio de sus controversias y lesiones posteriores, no ha proporcionado la estabilidad esperada. La disponibilidad limitada de Watson, debido a problemas legales y lesiones, ha sido perjudicial. El carrusel de mariscales de campo de Cleveland ha visto a múltiples titulares rotar esta temporada, con Joe Flacco, Dillon Gabriel y Shedeur Sanders viendo tiempo en el centro. La incapacidad de los Browns para elaborar una estrategia ofensiva coherente genera preocupaciones sobre su dirección en el futuro. A medida que los Browns buscan evitar temporadas perdedoras consecutivas, el futuro de Stefanski y Berry se vuelve cada vez más incierto. La franquicia, que una vez fue prometedora, debe evaluar sus estrategias de entrenamiento y liderazgo, enfrentándose a las repercusiones de importantes decisiones pasadas.