

A raíz de las trágicas muertes del cineasta Rob Reiner y su esposa, Michele Singer Reiner, sus hijos, Jake y Romy Reiner, han emitido un comunicado expresando su profunda gratitud por el inmenso apoyo y amor que han recibido. La pareja fue encontrada fallecida en su hogar en Brentwood, Los Ángeles, lo que llevó al arresto de su hijo, Nick Reiner, quien ha sido acusado de dos cargos de asesinato en primer grado. El impactante incidente ha resonado en todo el mundo, con tributos sinceros provenientes de celebridades, figuras políticas y admiradores que respetaban a los Reiner por sus contribuciones al cine y su importante activismo político. Rob Reiner es recordado no solo por sus obras influyentes en la industria del entretenimiento, sino también por sus esfuerzos de defensa, junto con Michele, en California y más allá. En su declaración, Jake y Romy expresaron el dolor y la devastación inimaginables que están sufriendo, llamando a sus padres más que solo familia, sus mejores amigos. Apreciaron la avalancha de condolencias y amabilidad desde todos los rincones, enfatizando cómo el apoyo les ha ayudado a atravesar este oscuro capítulo. Reconocieron el impacto significativo que las vidas de sus padres tuvieron en innumerables personas, lo cual es evidente por los extensos tributos que se les han rendido. Jake y Romy han solicitado privacidad mientras navegan su duelo y pidieron explícitamente que cualquier especulación respecto al incidente se trate con compasión. Han prometido proporcionar detalles sobre un servicio conmemorativo para honrar a sus padres en una etapa posterior, marcando un momento para que la familia, amigos y admiradores se reúnan en recuerdo del formidable legado de los Reiner. La petición de respeto por parte de la familia Reiner y su intención de celebrar la vida de Rob y Michele reflejan su determinación de preservar la memoria de la pareja con dignidad. Es un recordatorio sincero del profundo impacto que los Reiner dejaron y un testamento de su espíritu perdurable, que continuará inspirando mucho después de su trágica partida.