

La naturaleza altamente disputada del daño en el parabrisas jugó un papel crucial en el juicio de Todd Kendhammer. La cuestión principal giró en torno a las diferentes interpretaciones proporcionadas por los expertos de la defensa y la fiscalía sobre los orígenes y el orden de las fracturas en el parabrisas del coche. Para la defensa de Todd Kendhammer, un experto en vidrio ofreció un testimonio que coincidía con la historia de Todd. Según él, el parabrisas presentaba tres puntos de impacto distintos. El impacto inicial, según el experto, fue creado por el propio Todd, al intentar golpear el parabrisas desde el interior cuando se dio cuenta de que una tubería externa se precipitaba hacia ellos. El segundo punto de impacto surgió cuando supuestamente la tubería atravesó el parabrisas. La fractura final, según el experto de la defensa, resultó cuando Todd intentó remover la tubería durante su esfuerzo por ayudar a su esposa, Barbara. Por el contrario, el experto de la fiscalía ofreció una interpretación divergente, desafiando la secuencia de impactos de la defensa. Esta postura fue central en el argumento del fiscal de que Todd infligió el daño en el parabrisas intencionalmente. Los fiscales reforzaron aún más su caso al señalar los hallazgos adicionales del laboratorio criminal, afirmando que estos resultados ilustraban inconsistencias y la implausibilidad general del relato de Todd sobre un encuentro accidental.