

En el corazón de Nápoles, la famosa Via San Gregorio Armeno de Italia continúa su tradición centenaria de crear detallados belenes, únicos por su mezcla de tradición antigua con la cultura de celebridades modernas. Este año, el vibrante mercado ha visto un aumento sin precedentes en la demanda de figuritas del presidente de EE.UU., Donald Trump. A diferencia de cualquier otro líder político en tiempos recientes, la imagen de Trump, con su traje icónico y su característico cabello, se está convirtiendo rápidamente en un éxito de ventas entre los presepi napolitanos. Tanto fanáticos acérrimos como coleccionistas curiosos acuden a los puestos, añadiendo la figurita de Trump a su colección de sabios. Michele Buonincontro, un maestro artesano con más de tres décadas de experiencia en la creación de estas representaciones tradicionales, comenta sobre el fenómeno, afirmando: “El Sr. Trump no es solo un líder político; es una celebridad global, de ahí su atractivo.” La tienda de Buonincontro, conocida por mezclar la artesanía tradicional con figuras contemporáneas, exhibe filas tras filas de las figuritas de Trump. “Es semejante a un rey o emperador a los ojos de muchos”, añade Buonincontro, señalando que el atractivo va desde coleccionistas irónicos hasta admiradores genuinos. El mercado en la Via San Gregorio Armeno, ya un lugar imprescindible para los amantes del papel maché, se basa en su herencia al incluir una amplia variedad de figuras de celebridades cada año. Íconos históricos como el astro del fútbol argentino Diego Maradona y el propio Silvio Berlusconi de Italia han tenido su propio momento de fama, pero el ascenso meteórico de Trump en este mercado artesanal es sin precedentes. Más allá del atractivo del mercado, la colocación de figuras contemporáneas en los belenes representa una interesante mezcla de modernidad y tradición, mostrando cómo las prácticas culturales antiguas se adaptan y reflejan el mundo contemporáneo. Este año, el encanto de Nápoles reside no solo en sus calles de piedra atemporales y su belleza arquitectónica rústica, sino también en la declaración sutil pero conmovedora que estas figuritas hechas a mano hacen al unir pasado y presente.