

En Belleville, Ontario, la muralista canadiense Tina Nguyen ha visto cómo su floreciente negocio de accesorios para el cabello, XXL Scrunchie & Co., se ha convertido en una víctima involuntaria de los cambios en las políticas comerciales. Hace seis años, Nguyen convirtió creativamente la creatividad en comercio, lanzando un negocio que gana una tracción significativa en línea, impulsado por los compradores de EE. UU. Sin embargo, el calor de las ventas navideñas se ha apagado notablemente bajo la sombra de los aranceles introducidos por el presidente Trump. Estas medidas proteccionistas han afectado gravemente tanto los resultados como las perspectivas futuras de su negocio, que depende en gran medida de los consumidores estadounidenses, representando una parte sustancial de su viaje empresarial. Ante esta presión comercial, la empresaria de 32 años ha tomado la difícil decisión de cerrar su tienda en enero. En su lugar, canalizará sus energías artísticas a tiempo completo en su arte mural, reconociendo la necesidad de adaptarse en un entorno que ofrece pocas esperanzas de recuperación de estos contratiempos inducidos por el comercio. La historia de Nguyen refleja la lucha de muchos propietarios de pequeñas empresas canadienses cuyos sueños se ven sofocados en medio de un clima económico desafiante esta temporada navideña. La temporada, típicamente una culminación del entusiasmo del consumidor, ha revelado vulnerabilidades más amplias dentro de las pequeñas empresas golpeadas más duramente por tales políticas económicas transfronterizas.