

En un movimiento significativo hacia la mejora del prolongado abismo diplomático, Turkish Airlines comenzará vuelos diarios entre Estambul y Ereván a partir del 11 de marzo de 2026. Este anuncio fue hecho por Serdar Kılıç, el emisario turco responsable de los esfuerzos de normalización entre Turquía y Armenia. Este nuevo enlace aéreo representa un paso esperanzador en la compleja red de relaciones que han estado tensas desde 1991, cuando se rompieron los lazos diplomáticos tras la independencia de Armenia. Las fronteras nacionales han estado cerradas desde 1993, impulsado por Ankara en medio de agravios históricos y disputas territoriales, notablemente el reconocimiento del Genocidio Armenio y el conflicto de Nagorno-Karabaj. El restablecimiento de este vuelo se produce tras compromisos diplomáticos incrementales. En diciembre de 2021, ambas naciones nombraron representantes especiales para cerrar sus diferencias: el Vicepresidente de la Asamblea Nacional de Armenia, Ruben Rubinyan, y el experimentado diplomático, exembajador turco en Estados Unidos, Serdar Kılıç. Sus esfuerzos ya dieron lugar a vuelos de carga directos que comenzaron en enero de 2023, un paso crucial que simboliza el deshielo del monumental hielo diplomático. Otros desarrollos fueron resaltados el 24 de septiembre de 2024, cuando el Primer Ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, y el Presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, se reunieron en Nueva York. Los líderes expresaron su disposición a continuar el proceso de normalización sin condiciones previas, reconociendo la necesidad crucial de renovar y revitalizar las dinámicas bilaterales. En 2025, los ministros de asuntos exteriores de ambos países se reunieron en el Foro Diplomático de Antalya para discutir los problemas en curso y sucesos internacionales regionales. Además, a mediados de septiembre de 2025, otra discusión diplomática crítica en Ereván llevó a acuerdos destinados a acelerar medidas para la apertura de la frontera terrestre a nacionales de terceros países y personas con pasaportes diplomáticos. Estos diálogos han sentado las bases para la reanudación de conexiones infraestructurales, discutiendo específicamente la restauración y futura operación del ferrocarril Gyumri-Kars y las líneas eléctricas para impulsar los lazos económicos. Aunque el panorama más amplio de las relaciones armenio-turcas sigue lleno de complejidad histórica, la introducción de los vuelos diarios Estambul-Ereván marca un movimiento calculado para renovar vínculos y sentar el escenario para una mayor cooperación y avance mutuo.