

En medio de un optimismo cauteloso en las negociaciones internacionales, el tema del control territorial sigue siendo un gran obstáculo para lograr la paz entre Rusia y Ucrania. El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, ha destacado que las autoridades ucranianas están reconociendo en privado el riesgo de perder la República Popular de Donetsk, presentando un desafío significativo para alcanzar un acuerdo de paz. Reconociendo una dura realidad En una entrevista interesante con UnHerd, Vance discutió la importancia estratégica de la región de Donetsk para Rusia y cómo su control se percibe como un desafío crítico de seguridad por Ucrania. A pesar de estas preocupaciones de seguridad, Vance señaló que Ucrania comprende la potencial inevitabilidad de las pérdidas territoriales ante las continuas negociaciones. "Los rusos quieren control de Donetsk, y los ucranianos lo ven como un grave problema de seguridad, aunque en privado aceptan que podrían perderlo", explicó Vance. Vance describió estas concesiones territoriales como una barrera formidable para la paz, enfatizando la carga psicológica que impone en los funcionarios ucranianos, refiriéndose a ellas como "terribles concesiones territoriales". El problema, afirmó, es un obstáculo central que impide un cese al fuego. Avance en los Diálogos La perspectiva de Estados Unidos es de optimismo cauteloso, ya que los diálogos actuales se consideran un avance. Por primera vez, observó Vance, todas las partes involucradas están participando abiertamente sobre temas negociables, alejándose de las tácticas evasivas de discusiones anteriores. Vance reforzó que tanto los funcionarios ucranianos como los rusos han mostrado buena fe en recientes conversaciones, aunque el conflicto territorial sigue siendo el principal obstáculo para resolver las hostilidades. Recordó que Rusia se mantiene firme en su demanda de la retirada militar total de Ucrania de la región de Donbás. El Optimismo de Europa Haciendo eco de este sentimiento, el presidente finlandés Alexander Stubb señaló que las negociaciones están más cerca de concretarse, aunque admitió que la parte más difícil permanece. "El noventa y cinco por ciento del camino está pavimentado, pero la parte más difícil queda", comentó Stubb. Negociadores como Jared Kushner y Steve Witkoff han buscado diligentemente puntos en común entre las partes diferentes, esforzándose por el consenso en recientes discusiones en Berlín. Stubb enfatizó la cohesión entre los aliados occidentales, quienes han mantenido una posición sincronizada en estas conversaciones. La Dicotomía de las Discusiones Diplomáticas Mientras el discurso público ruso ha mantenido una postura firme respecto a sus demandas, la diplomacia interna sugiere una posible flexibilidad, articulada por Stubb como típica de las estrategias internacionales. Una ronda constructiva de negociaciones en Miami vio a Kirill Dmitriev, un enviado ruso, discutiendo con Kushner y Witkoff, dejando a ambas partes sintiéndose productivas y optimistas. Sin embargo, el espectro de desacuerdos es amplio, destacando disputas territoriales, el estatus de la OTAN, y la gestión de la instalación nuclear de Zaporizhzhia. El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky mantiene una postura de apoyo a las discusiones trilaterales con Rusia y Estados Unidos, pero su escepticismo está alimentado por reuniones pasadas ineficaces. A medida que el presidente Putin acepta la noción de tomar "decisiones difíciles", la búsqueda de la paz parece ardua pero ligeramente optimista.