

Ante las políticas migratorias endurecidas del presidente Trump, las principales corporaciones tecnológicas de EE. UU.—Google, Apple, Microsoft, entre otras—están advirtiendo a sus empleados con visas H-1B que permanezcan dentro de EE. UU. Las empresas prominentes han emitido directrices internas contra los viajes al extranjero debido a los prolongados tiempos de procesamiento en las embajadas estadounidenses que han sido causados por una nueva política de revisión de redes sociales. Esta política afecta a los trabajadores con visas H-1B, a sus dependientes y a otras categorías de visas no inmigrantes, como estudiantes y visitantes de intercambio. La visa H-1B facilita que ciudadanos extranjeros en campos especializados trabajen en Estados Unidos, generalmente por un período de hasta tres años. Las extensiones requieren un nuevo sello de visa, lo que ahora se ve involucrado en largos tiempos de espera en las embajadas. Según las fuentes dentro del sector tecnológico consultadas por Business Insider, empresas como la gigante de TI ServiceNow y firmas de abogados de inmigración—como BAL Immigration Law que representa a Google—han destacado que el procesamiento de visas ahora puede superar un año en algunas ubicaciones. En respuesta, Google, Apple y otros gigantes corporativos han distribuido recomendaciones para posponer cualquier viaje internacional no esencial. Los empleados que viajen podrían enfrentarse a estancias prolongadas en el extranjero, complicando tanto las obligaciones personales como profesionales. La directriz de Apple a su personal insta a aquellos sin una visa estampada a reconsiderar sus planes de viaje. Siguiendo este sentimiento, Microsoft ha aconsejado a su personal que aún reside en Estados Unidos que reconsidere cualquier itinerario de viaje pre-planificado para evitar quedarse varados en el extranjero. El Departamento de Estado ha confirmado que está priorizando el proceso de vetting exhaustivo de las visas, alineándose con la agenda más amplia de seguridad fronteriza de la administración. El presidente Trump, tras recientes actos de violencia vinculados a fallos en el sistema migratorio, ha reforzado la postura de su administración, que ahora incluye un congelamiento del programa de Visas para Inmigrantes por Diversidad (DV-1), comúnmente conocido como el Lotería de Visas. Bajo este programa, individuos de países con bajas tasas de inmigración a EE. UU. eran elegibles para recibir visas. Sin embargo, las preocupaciones de seguridad han resultado en su suspensión tras investigaciones recientes que relacionaron ciertas acciones criminales con beneficiarios de este programa. Estos movimientos son parte del esfuerzo más amplio de Trump por imponer un control más estricto sobre la inmigración en EE. UU., alegando que las medidas son necesarias para garantizar la seguridad nacional. El énfasis en el endurecimiento del cribado busca cerrar las brechas percibidas en el sistema tras incidentes que involucraron a ciudadanos extranjeros. Esto tiene profundas implicaciones para el sector tecnológico estadounidense, que depende en gran medida del talento internacional altamente calificado traído a través de canales de visados.