

Un importante corte de electricidad sumió a aproximadamente 130,000 hogares y negocios en la oscuridad en San Francisco el sábado, según informó Pacific Gas and Electric Co. Este corte afectó una porción significativa de la región norte de la ciudad, comenzando en los vecindarios de Richmond y Presidio y extendiéndose a áreas alrededor del Parque Golden Gate. Las indicaciones iniciales sugieren que el apagón podría haber sido parcialmente debido a un incendio en una subestación de PG&E ubicada en las calles 8 y Mission, lo cual fue confirmado por los oficiales de bomberos. Este incidente agravó las luchas de la ciudad mientras los semáforos se apagaban, causando importantes interrupciones en el tránsito, y llevando al Departamento de Gestión de Emergencias de San Francisco a aconsejar a los residentes que traten las intersecciones con semáforos caídos como paradas de cuatro vías. Mientras PG&E luchaba por estabilizar la red eléctrica, logró contener el problema temporalmente alrededor de las 4 p.m., aunque la compañía no pudo asegurar a los residentes una restauración completa de la electricidad más tarde el sábado. Esta incertidumbre afectó a innumerables negocios, llevando al cierre generalizado de tiendas, mientras los restaurantes cerraban sus puertas ante la creciente incomodidad. Las redes sociales estaban llenas de imágenes e informes mostrando calles totalmente oscuras, centros de tránsito silenciosos e inactivos, y decoraciones navideñas sin iluminar, sus usuales y vibrantes exhibiciones ahora opacas e insignificantes, destacando la lucha de la ciudad por mantener la normalidad. El corte de servicio de PG&E representó aproximadamente un tercio de su base de clientes en San Francisco - una indicación de la gravedad y el alcance del apagón. Incluso cuando llegó algo de alivio con la estabilización de la red, el efecto más amplio sobre el transporte vio cómo ciertas estaciones de buses Muni y de trenes BART eran omitidas, complicando aún más el típico ajetreo de fin de semana de la ciudad. Se aconsejó a los residentes limitar los viajes a necesidades esenciales mientras las autoridades trabajaban para abordar esta crisis. Se estaban realizando esfuerzos para evaluar el impacto total y se alentó a los ciudadanos a mantenerse informados a través de canales oficiales. Se aseguraron notificaciones actualizadas a medida que la situación progresa y se desarrolla mejor. Este incidente subraya la vulnerabilidad de la infraestructura esencial en áreas urbanas y las significativas interrupciones que siguen cuando tales sistemas fallan. Por ahora, la ciudad permanece en un estado de anticipación mientras espera la restauración de su electricidad y su ritmo diario.